11/2/2024 2:07 am
Sabía que no iba a durar. La relación tenía los días contados. Cada segundo que pasaba con ella, cada segundo que moría con ella. Con los dedos manchados de nicotina escribo estas palabras. Más un suave deseo de un vaso de Jameson con tres hielos.

Es raro. Al igual que la Luna, siento una fracción en mi corazón. No la amaba, por eso es una pequeña fracción en mi tejido ventricular. Aun así, esta. Pero por otro lado, siento un pequeño placer de libertad. No de la que vomita Javier Milei en sus discursos psicóticos, hablo de la verdadera libertad.


