
El estrés postraumático se ve así.
Sin piel, sin carne,
sin venas, ni sangre.
Luego de una guerra
el cuerpo se deshace.
La hemoglobina ya no funciona, y
los osteocitos
son la nueva carne.
Los huesos se rompen y
la carne no se renueva.
Por eso el soldado busca una
carne
en
la
tecnología
para dejar de romperse.
Los circuitos eléctricos
son la nueva carne.
Y el autoritarismo
el nuevo actor de
las próximas guerras
y posguerras.


