(O esperando los 30’s, esperando a los gusanos)
Analogicas violentas y humedas de sangre, semen y lagrimas
Escrito basado en la Primera y Segunda Guerra Mental, y La Batalla del 2018 (La Batalla de las ratas)




















Sorteando balas magentas,
en medio de fiestas modestas.
Con el rostro mojado
de sangre, alcohol,
y descontrol.
Caminando por las
trincheras de batalla,
voy contando con mi OCD,
números pares e impares,
y múltiplos de 3, 6 y 9.
Voy llorando,
gruñendo,
y gritando:
“¡Vos,
cerdo con sombrero,
sos una farsa!”
Seguido de
“Y vos, rata,
niñata
de plata barata,
también lo sos.”
Chicas rotas como M. Babko.
Chicos rotos como Syd.
Lo que buscan es
un buen ahogamiento
en un mar de alcohol,
y un agridulce sufrimiento
de nostalgia para la
magenta depresión.
Una noche, Syd,
tuvo una alucinación.
Donde una bolsa de plástico
flameaba en su habitación.
Se asemejaban a
algunas de sus neuronas
rumionas
de sinapsis química,
de esas
que crucifican,
plastifican y asfixian
su vida moderna.
Lanzándolo a la máquina
de circuitos y cables
oxidables.
Esos años de dolor,
ardor, y rencor.
Sin brazos, sin piernas.
Sin ojos ni mandíbula.
Escuchando “Oh Superman”
entre pensamientos que enferman.
El culto se fue
convirtiendo
en dictadura totalitaria.
Ahora las banderas flamean
con nuevas fuerzas.
Los trastornos mentales
se vuelven nacionales.
Y cada OCD o TLP,
bipolaridad o ebriedad,
son parte
de la nueva nacionalidad.
Pero…
Aaaaaaaaaaaaaaargh!!
¡¿Hay paranoicos en esta plataforma?!
¿Paranoicos que están leyendo esto?
¿Qué saben de esas cosas?
¡Hay que limpiar la ciudad!
Patear puertas, ventanas.
Por la solución final
al problema mental argentino.
¿Te gustaría, amigo mio,
volver a ver a las
Provincias Unidas del Río de la Plata
reinar otra vez?
¿Te gustaría, hermano mío, mandar
a nuestros amigos negros y judios
a casa otra vez?
¿O te gustaría
golpear a tu mujer?
¿Y ahorcar a tu hijo?
¿Violar a tu hija?
¿Matar al perro?
¿Y (Oh, si) seguir festejando
año nuevo?
Todo lo que necesitas hacer es
romper a los cristales y
SEGUIR A LOS DIAMANTES.


